Sindicalista retrógrado piquetero

José Luis Rodríguez Zapatero despierta pasiones. La mayoría ciudadana sigue dándole a él la máxima puntuación de los líderes políticos. El conservador hispanicus sigue no obstante haciendo esfuerzos para no tirarle zapatos a su imagen en la tele. José Luis Rodríguez Zapatero no es buen orador, pero inspira confianza o la ha inspirado a un número suficientemente alto de españoles.

J. L. R. Z. o ZP es licenciado en Derecho y procede de una familia leonesa que sufrió en sus carnes la Guerra Civil. Fue brevemente profesor asociado de Derecho Constitucional en la Universidad de León, y representa a la socialdemocracia obama-zpcentroizquierdista que se amolda mejor al sentir mayoritario de los residentes en la vieja piel de toro. Es cualquier cosa menos radical, aunque le gusta mostrar su lado progresista para no enajenarse a la volátil izquierda que ha ido desertando de IU y sumándose a sus siglas y a su sonrisa azul.

Evidentemente la crisis económica golpea siempre más a quien menos tiene. Los apoyos de los más desfavorecidos, por otro lado, son fundamentales para ZP. Ser musa de los jóvenes también. Por ello ZP siempre ha sido el demonio del homo dextrosus peninsular. Representa todo lo que aborrecen, y fundamentalmente, es un recuerdo perenne de lo que nunca debió ser: la pérdida traumática del bastón de mando en 2004.

Por ello se ha inventado tanto, se ha intentado tanto, se ha enparanoiado tanto todo, desde el 15 de marzo del infausto annus horribilis de la derecha. Por eso cada día dan un saltito más, un coscorrón más, un insulto más.

El sindicato es una vieja institución democrática de las sociedades capitalistas cuya función es velar por el derecho de los trabajadores, por las prestaciones sociales, por su bienestar, el bienestar del único pilar imprescindible en una economía de libre mercado: el currante. Los sindicatos reflejan fielmente el sentir democráticamente expresado de los trabajadores, de la mayoría social.

Enfrente, los empresarios representan a los poderosos, a los que tienen la pasta, a los que se benefician siempre más en una sociedad capitalista. A muchos explotadores vocacionales. La patronal es de todo menos democrática, pues no representa al pueblo, a las ovejas, sino al pastor que las ordeña.

¿Con quién es razonable que esté el Partido Socialista Obrero Español? ¿con los sindicatos o con los empresarios? ¿Con quién es razonable que esté la derecha “liberal” de toda la vida?

Las caretas por el suelo. La marquesa “cojonuda” considera que Zapatero es un sindicalista y lo dice a modo de insulto. Como si dijera “muerto de hambre”, “mindundi”, vel sim. Para pisarle más fuerte la nuez añade “retrógrado”, en esta especie de esquizofrenia tradicional de la derecha tradicional. El conservador acusando al progresista de ser retrógrado es bueno, muy bueno. Y ya, guiada por el libre ejercicio de las bajas pasiones añade, llegando al clímax… “piquetero”…

Éste es el respeto que le inspira al supuesto centro derecha democrático español el presidente del gobierno elegido por la voluntad popular hace muy poquito más de un año. Si Zapatero defiende sus posiciones, las de su gobierno, las de su partido, las de más de 11.000.000 de españoles, ante las estratagemas de los empresarios defensores sobretodo de sus bolsillos, amigos, su comportamiento es… “piquetero”.

Hoy mismo, con desparpajo, la amiga del bel canto Aguirre ha llamado a Zapatero para disculparse  por si las palabras de ayer “han podido molestarle”. Con un par, mientras Cospedal seguía machacando con las mismas, así como Rajoy, el experto en “cosas”.

Anuncios

5 pensamientos en “Sindicalista retrógrado piquetero

  1. Para mi desgacia, no pude evitar evocar a Marilyn cantando a Kennedy el “happy birthday to you”… y se me revolvió el cuerpo con la comparación.

    ¡Espe-luznante!

  2. Estoy contigo en que no me gustan los insultos. Pero tampoco me gusta lo maniqueo. Que yo sepa estos “demonios” empresarios, hasta ayer, estaban con el Gobierno. Los “ángeles” sindicatos sin duda que tienen un papel institucional reconocido muy importante en la negociación colectiva. A veces parece que defienden más los puestos de trabajo que a los trabajadores (ni que decir que para nada se ocupan de los desempleados y de los que quieren acceder a su primer empleo). En todo caso no crean empleo. No hacen inversiones de capital productivo (esto lo hace fundamentalmente la empresa privada de manera eficiente, pues de lo contrario quiebra).

    • A mí tampoco me gusta lo maniqueo, empobrece irremediablemente cualquier debate. Eso sí, no sé en qué estaban con el gobierno los empresarios… En cualquier caso, yo no creo que la postura de la CEOE sea la de todos los empresarios, aunque sin duda será la de muchos. En cuanto a los sindicatos lo harán bien, mal o regular, por supuesto, pero representan a los trabajadores. Si estos se equivocan en su elección de representantes, es su problema. Pero el que los trabajadores o sus representantes institucionales no hagan inversiones productivas no podemos echárselo en cara. Ya tienen bastante con lo suyo, me parece a mí).

      En cuanto a la capacidad de lo público para llevar adelante ciertas partes de la economía me parece fuera de toda duda. Creo que tú, y yo mismo, somos ejemplos vivos de cómo el dinero público se puede utilizar en bienes sociales. Educación, sanidad… Y nuestros sueldos circularán en la sociedad. Mis gastos mueven una pequeña parte de la economía.

  3. Estaban (los empresarios) hasta ayer en todo con el Gobierno, según me parece, amigo Animal, (http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/03/eleccionesgenerales/1204569399.html). En este enlace reconoce Díaz Ferrán que ha habido colaboración durante la legislatura 2004-2008 y que se promete la misma en la 2008-2012 (y se ofrece tal talante antes de celebrarse las elecciones el 9M; dando por descontado que es el Psoe el que iba a ser el ganador). Sinceramente; los empresarios siempre están con un Gobierno razonable; no se les puede objetar tal prudencia. Si ahora ha fallado la negociación tampoco pasa nada. Son, que yo sepa, un actor independiente y toma sus propias determinaciones. Sinceramente examinar su legitimidad y representatividad a posteriori de un resultado negativo parece un argumento de parte. Que sea el Gobierno el que legisle y se moje.

    Yo no echo en cara a los sindicatos lo que sé que no pueden hacer (ahí tenemos el ejemplo de la UGT con la PSV). Lo que digo es que no es bueno demonizar a una “clase” (por ejemplo la empresarial) que es fundamental (con su egoísmo incluido) para que haya prosperidad. El empleo se produce de dos maneras: a) de una manera natural; aumentando la productividad y la competitividad en el seno de la libre empresa y b) de una manera artificial; inyectando dinero de manera grosera al sistema a través del gasto público de manera poco eficiente y a la larga inflacionista.

    Que lo público en ciertas áreas es fundamental. Rotundamente sí (todavía no he llegado a lo anarco-liberal). Sin embargo cada día tengo más claro que el principio que debe regir la frontera entre lo público y lo privado es el de subsidiariedad. Allí donde lo privado no puede llegar y es valioso según criterio general debe actuarse por el EStado.

    El gasto de nuestros sueldos es en la mayoría de los casos simple gasto corriente que de manera muy indirecta entraría dentro de inversión capital (la productiva) sólo a través de la parte que del beneficio empresarial entrara a su vez a inversión capital.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s